Profesor Rubén Escribano presenta las sorprendentes formas de vida del fondo marino en “Miércoles en la Academia”

02-06-17 admin_academia 0 comment

Profesor Rubén Escribano y profesor Francisco Hervé, secretario académico.

Este miércoles 31 de mayo el profesor Rubén Escribano, realizó la charla “Alienígenas de las Profundidades del Mar”, en la que dio a conocer los hallazgos de las especies que habitan en la zona abisal, las áreas más profundas del océano, donde detalló las características de estos hábitats y las sorprendentes especies que se encuentran en las profundidades, donde para adaptarse han adquirido diversas formas y características como la bioluminiscencia.

Rubén Escribano es Biólogo Marino de la Universidad de Concepción y Doctor en Oceanografía de la Dalhouise University (Canadá) y es profesor en el Departamento de Oceanografía de la Universidad de Concepción y director alterno del Instituto Mileno de Oceanografía. Sus principales líneas de investigación son la ecología del zooplancton marino, las tramas tróficas pelágicas y la biología poblacional.

De acuerdo al académico, para lograr estas investigaciones se ha utilizado el buque Cabo de Hornos, operado por la Armada de Chile, el cual fue construido con fines científicos y cuenta con laboratorios y equipamiento especial que les permite entrar a mar profundo, sobre los 1.000 kilómetros de la costa, y descender hasta los 5.000 metros de profundidad, donde la presión es tan enorme que es imposible para un ser humano alcanzarlas, y que antes no habían sido posibles de ser estudiadas frente a las costas de Chile.

Estas son las zonas llamadas batipelágicas (1.0000 a 4.000 metros de profundidad), abismopelágicas (4.000 a 8.000 metros) y Hadal, que es donde ya no llega la luz y la presión es enorme, pues debe considerarse que cada 10 metros de profundidad la presión aumenta una atmósfera (1 tonelada) y sólo los minisubmarinos a control remoto han logrado llegar y tomar fotografías.

Así han logrado ir conociéndose sorprendentes especies capaces de sobrevivir sin luz, con ojos tan pequeños que ya han perdido su función, o con ojos enormes que les permiten ver cuando logran ascender desde el fondo, o que incluso han logado generar bioluminiscencia. También se han adaptado perdiendo el color, siendo transparentes, o tomando el calor rojo, que en esas condiciones los hace invisibles; o formar especies de espinas que son sensores que captan el movimiento. El gigantismo y las vidas prolongadas también son características en estos ambientes que son altamente estables, con bajas temperaturas constantes y de aguas tranquilas con pocas corrientes marinas.

La mayoría de estas especies son depredadoras, carnívoras, al existir escasas fuentes de alimentación, aunque hay formas de coral en los fondos, al mismo tiempo que existen restos de alimentos que caen desde la superficie, como otros peces o plancton. Esto hace que los peces, plancton, moluscos, anguilas y otros que viven allí se han adaptado para sobrevivir por largos períodos sin alimentos.

Hasta ahora ha sido difícil estudiar estas especies, debido a que al ser capturadas por redes y ascender se ven afectadas por la baja presión y se desintegran, siendo las muestras de ADN la principal forma de análisis, y algunas pocas formas de vida que han sido capturada por submarino robot, un proceso muy difícil de lograr.

Escribano concluyó señalando que estos estudios son muy resientes en Chile, que aún hay mucho que entender y que el aporte del barco Cabo de Hornos ha sido vital, por lo que se esperan nuevos descubrimientos en el futuro.

DESCARGAR PRESENTACIÓN AQUÍ

Rubén Escribano, profesor Universidad de Concepción.



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